A 21 años de la compra del grupo británico Rover por parte de BMW

Spread the love

Este lunes primero de febrero se cumplen 21 años desde que la alemana BMW comprara el 20 por ciento de Rover Group , el último de los grandes fabricantes británicos de automóviles.

La transacción fue calificada por The Independent como el fin de la tradición de fabricar autos nacionales, en un artículo que empezaba así: Para los sentimentales, el 1 de febrero será recordado como el día que el sol finalmente se escondió en la industria del motor británica.

El acuerdo de 800 millones de libras esterlinas para British Aerospace, significaba que por primera vez en 112 años los británicos no contarían con un fabricante masivo de automóviles.

Al mismo tiempo la transacción también alejaba a Gran Bretaña de sus partners europeos: Alemania tenía a Volkswagen, Audi, Mercedes Benz y BMW. Italia tenía a Fiat y Alfa Romero, mientras que Francia tenía a Renault, Peugeot y Citroen.

Ahora, decía el artículo, los ingleses cuentan solo con una colección de muy pequeños y especializados fabricantes como Morgan y TVR.

La compra por parte de BMW también marcaba un paso más hacia una Europa dominada por solo cuatro fabricantes gigantes.

La racionalización de la industria europea del automóvil ha visto una serie de actores más pequeños adquiridos por grupos más grandes.

En 1994 Saab de Suecia era 50 por ciento de propiedad del fabricante en ese entonces más grande del mundo, General Motors de los EE.UU., mientras que Seat de España es parte del imperio de Volkswagen.

Pero en ninguna parte tiene el proceso de consolidación había sido más marcado que en Gran Bretaña. Antes del anuncio de 1994, Jaguar había sido comprado por Ford y Lotus por GM.

En términos reales, Rover no era un fabricante masivo como VW, Fiat o Renault. Pese a que produjo 440 mil autos en 1993 su porcentaje de mercado en Reino Unido bajó desde el 30 por ciento en los setentas, a un 13 por ciento en 1993.

Los británicos esperaban producir 1.45 millones de autos en 1994, la más alta cantidad desde los ochentas, pero la razón para este renacimiento estaba relacionada a las compañías japonesas.

La planta de Nissan en Sunderland fue el mayor exportador británico de automóviles en 1993, y al final de la década, decían en el año 1994, Nissan, Toyota y Honda producirían más autos en Gran Bretaña que las plantas de Rover y Ford juntas.

El auge de los japoneses se debió a las ineficiencias de la industria automovilística británica en los años setenta y ochenta, combinados con niveles mucho más bajos de protección contra las importaciones que los disfrutados por los fabricantes de automóviles franceses e italianos.

Pero hubo también un poco de arrogancia. “Después de la guerra, la industria automovilística británica tuvo Europa en sus manos” dijo Rob Golding, analista de mercado de SG Warburg Securities.

“Gran Bretaña fue considerado como el salvador de Europa y todo el mundo quería comprar nuestros coches, pero la oportunidad se desperdició porque no pudimos ver lo que los japoneses por ejemplo, vieron, que es que la gente quería fiabilidad” dijo Golding a The Independent. ‘

Según el máximo ejecutivo de ROVER, George Simpson, (siempre en el año 1994) los miedos acerca de que la compra por parte de BMW aceleraría el desmantelamiento de la industria británica no tenían asidero, es más lo consideraba como una ocasión histórica.

El abanico de productos de Rover se agrandaría producto de la compra de BMW y los niveles de producción aumentarían, según el ejecutivo.

“Es muy difícil ser eficientes si tomas una aproximación nacionalista, lo que anunciamos hoy incrementa la seguridad de Rover y eso es muy importante” dijo Simpson el día de la compra.

Bernd Pischetsrieder, gerente de BMW, enfatizaba por otro lado que Rover debería seguir siendo independiente, y su identidad y modelos deben ser promovidos de manera separada.

En los 10 años anteriores a 1994, Europa estuvo plagada de fusiones que fueron desastrosas. La compra de Jaguar por parte de Ford, la adquisición de Seat por parte de Volkswagen y también el complicado matrimonio entre Renault y Volvo.

The Rover Takeover: Car-making tradition dies with BMW deal: The

Be the first to comment on "A 21 años de la compra del grupo británico Rover por parte de BMW"

Leave a comment

Your email address will not be published.


*